Los proyectos de fabricación de metal son un proceso delicado debido a diversos factores, pero el más complejo es construir la versión práctica del diseño y darle vida. Incluso si subcontrata a un proveedor de servicios de fabricación externo con amplia experiencia, pueden surgir problemas. Sacar el máximo provecho del proceso de fabricación puede ser especialmente complicado si no se cuenta con un flujo de trabajo preciso. Por eso, para quienes se inician en este campo, aquí les ofrecemos algunos consejos que les ahorrarán mucho tiempo y dinero.
Elegir el proveedor de servicios adecuado
Encontrar al proveedor de servicios adecuado es fundamental. Una empresa que pueda suministrar piezas mecanizadas a medida, con puntualidad y calidad, se convierte en una extensión de su propia organización. Además de los aspectos habituales que se pueden cuantificar fácilmente mediante un presupuesto (precio, plazo, etc.), existen otras cualidades que debe tener en cuenta.
El tipo y la escala de fabricación que realiza la empresa pueden revelar mucho sobre su idoneidad para su proyecto. Una empresa de soldadura estándar no podrá realizar trabajos industriales como la fabricación de equipos de construcción. Asimismo, conviene consultar con un experto sobre los mejores procesos y buscar aquellos que los requieran. En ocasiones, una empresa puede no ofrecer ciertos servicios por falta de experiencia o maquinaria. Por ejemplo, no todas las empresas cuentan con el personal o la maquinaria necesarios para la soldadura TIG (Tungsten Inert Gas) de acero inoxidable o la soldadura por arco metálico manual, por mencionar solo dos ejemplos.
Existen diversas maneras de auditar los estándares de calidad . Puede investigar los trabajos que han realizado anteriormente y solicitar referencias a clientes anteriores. Asimismo, puede investigar los procesos que ofrecen y las certificaciones con las que cuenta la empresa. Otra opción es preguntar sobre las medidas y métodos de control de calidad que tienen implementados. También es útil conocer la calidad del personal, los recursos y el equipo disponibles en la empresa.
Como regla general, puede ser útil optar por empresas que ofrezcan servicios de diseño e ingeniería interna. Esto significa que diseñarán dentro de sus posibilidades, optimizando el producto para sus propias máquinas. Cuando el diseñador y los ingenieros que lo fabrican son diferentes, puede haber un choque de estilos entre ambos.
Trabaje con el fabricante
Si te comunicas bien con el fabricante, te quitará un gran peso de encima. Te puede indicar con precisión la viabilidad de tu diseño, los materiales a utilizar y la mejor manera de producirlo. Es un experto, así que debes escucharlo, involucrarlo en las fases preliminares y mejorar el diseño según sea necesario.
Intenta planificar el proyecto adecuadamente coordinando un plan con ellos. No puedes presionar a un pequeño fabricante con poco personal ni esperar que realice un proyecto que supere su capacidad operativa, así que lo mejor es conocer bien sus capacidades y ajustar tus expectativas en consecuencia. Por eso necesitas un plan de proyecto eficaz que incluya plazos acordados y una planificación de recursos.
Todo plan de proyecto debe incluir el diseño inicial y los planos de ingeniería, junto con las especificaciones técnicas. También debe designar un gerente de proyecto y un responsable de comunicaciones como principales puntos de contacto con la empresa de fabricación. Estas personas serán quienes le brindarán seguimiento a todos los cambios y comunicaciones del proyecto. Como se mencionó anteriormente, es fundamental tener en cuenta la fecha límite del proyecto.
Trabajo de diseño
Eliminar elementos innecesarios del diseño puede ahorrarte tiempo, dinero y quebraderos de cabeza. Asegúrate de que cada elemento tenga un propósito definido y no confunda al equipo responsable del proyecto. Las partes superfluas te costarán material y tiempo. Además, el prototipo inicial y las versiones beta de un proyecto deben ser lo más simples y directas posible. Si deseas añadir detalles, tenlos en cuenta en la versión final.
Por lo general, es mejor tener un diseño antes de elegir un material. Sin embargo, a veces no hay otra opción y el material ya ha sido elegido por necesidad, función o estética. En estos casos, puede ser útil tener el material como guía de diseño. Ten en cuenta la dureza, la rigidez, el peso, el punto de fusión y otras características del material, y sé realista con la forma.
Elija los materiales correctos
Como se mencionó anteriormente, los materiales influyen en todo, desde el costo y el diseño hasta los procesos necesarios. Hay varios aspectos a considerar, como si el fabricante cuenta con la maquinaria adecuada y si se puede encontrar un proveedor del material. Los fabricantes suelen depender de proveedores locales para estos materiales, por lo que conviene conocer su calidad de antemano.
Dependiendo del uso final, conviene considerar la conductividad del material y su resistencia a la corrosión. Los proyectos de fabricación y las piezas mecanizadas a medida implican muchos factores a tener en cuenta, como si estarán expuestas a la intemperie durante periodos prolongados, lo que requiere un material resistente a la corrosión. Asimismo, ¿se deformarán con el calor o reaccionarán a estímulos externos como la electricidad o el sonido?
En particular, al elaborar el presupuesto, conviene consultar con el fabricante sobre el costo del prototipo inicial y del producto final. También es recomendable reservar fondos para las posibles modificaciones que puedan surgir. Asegúrese de planificar los costos y el uso de los materiales en consecuencia.
Conozca sus procesos
Existen numerosos procesos que quizás ya conozca. Para proyectos de menor escala, puede ser útil optar por cortadoras CNC o impresión de metal. Estos métodos son más rápidos y económicos en muchos sentidos. Los resultados pueden variar considerablemente según el tipo de maquinaria que utilice el fabricante. Las máquinas CNC ofrecen la máxima precisión, pero, como todo proceso, tienen sus limitaciones. La impresión de metal permite crear formas únicas, aunque presenta algunos inconvenientes, y las tecnologías láser menos sofisticadas pueden generar un mayor desperdicio de material.
Para muchos proyectos, especialmente aquellos que involucran metales de calibre delgado, los servicios profesionales de fabricación de chapa metálica ofrecen una solución versátil y rentable. Estos servicios combinan equipos de precisión y manejo experto para garantizar una calidad constante y minimizar los residuos.
Aquí tienes un breve resumen de los principales procesos de fabricación de chapa metálica, algunos de los cuales pueden automatizarse con máquinas CNC para una mayor precisión.
- puñetazos – El metal se coloca normalmente entre un punzón y una matriz de la misma forma. Para crear un agujero en la chapa metálica, se presiona el punzón contra la matriz.
- Stamping – Esta técnica utiliza matrices macho y hembra, lo que ayuda a dar forma al metal según se desee.
- Corte Este método se realiza mediante el uso de herramientas de corte. Estas herramientas incluyen plasma, láser, chorro de agua o incluso tijeras para chapa.
- DoblarEn esta técnica, se utilizan prensas plegadoras para doblar la chapa metálica dándole la forma deseada. Los metales pueden adquirir forma de V, de canal o de U.
- PerfiladoSe trata del doblado continuo de tiras metálicas largas para darles la sección transversal deseada. Este proceso es mejor que el estampado y el punzonado, ya que reduce los desperdicios y las pérdidas gracias al procesamiento con alimentación de bobina.
Averigua cuáles son las que te proporciona tu fabricante y pregúntale cómo afectan a la calidad final de tu producto.
Prototipado y pruebas de diseño
Prueba tus diseños, modifícalos y luego intenta reajustarlos. Este es un proceso continuo que puede requerir varias iteraciones. Es mejor presupuestar esta fase desde el principio, ya que quedarse sin fondos después puede ser un problema. Mantén informado a tu fabricante y trata de sacar el máximo provecho de las nuevas incorporaciones.
